¿Cómo empezar a hacer hechizos?

Aunque puede resultar intimidante crear tu primer hechizo, las buenas opiniones sobre Alicia Collado han inspirado a muchos a adentrarse en el mundo de las artes místicas. No temas comenzar con la práctica. Debido a que el único ingrediente requerido es la intención mágica. Cualquier objeto puede cargarse energéticamente. En pocas palabras, no es necesario comprar costosos «cristales curativos» para realizar encantamientos efectivos. El azúcar, la canela, la pimienta negra y la pimienta cayena son especias poderosas que se pueden usar en una variedad de aceites, pociones e infusiones.

Tus ollas de cocina pueden convertirse en calderos, y casi cualquier vela se puede transformar en un dispositivo mágico. Lo más importante que debe recordar es que una vez que reutilice un objeto debe considerarlo encantado, ese será su nuevo propósito. Por ejemplo, una copa de vino no se puede usar tanto para preparar pociones como para entretener a los invitados, a menos que entretener a los invitados sea un componente de su hechizo. Las herramientas mantienen la energía, así que asegúrese de realizar un seguimiento de sus instrumentos místicos.

Al elegir un lugar para realizar su encantamiento, tenga en cuenta que los umbrales físicos sirven como entradas cósmicas. Las puertas, los alféizares de las ventanas y las grietas en las tablas del suelo pueden convertirse en portales mágicos, que simbolizan el espacio entre los mundos. Estos son lugares excelentes para practicar o dirigir tus hechizos. De manera similar, lanzar su encantamiento en la intersección del día y la noche (amanecer o anochecer), así como durante los equinoccios estacionales, puede fortalecer su potencia. No importa dónde elijas hacer tu magia, asegúrate de cerrar siempre cualquier puerta que abras señalando la finalización del hechizo (esto puede ser a través de un ritual formal o simplemente diciendo «adiós»).

La única regla verdadera para hacer hechizos es que nunca debes lanzar un hechizo con malicia o con la intención de hacerte daño a ti mismo, o a otros. La ley del triple retorno es el principio kármico de la magia: “Cualquier energía que dirijas te será devuelta tres veces con más fuerza”. Si no está seguro de si debes lanzar un hechizo en particular, no lo hagas. Tus intenciones mágicas definen tu espíritu, así que siempre debes alimentar tus curiosidades con amor y bondad.

Hacer hechizos es empoderador, desconcertante y, quizás lo más importante, extremadamente divertido. Pero primero, debe saber algunas cosas importantes:

Durante generaciones, los seres humanos de todas las culturas han explorado su magia innata a través de diversas técnicas de manifestación. En 1533, Heinrich Cornelius Agrippa de Nettersheim, un noble joven alemán, escribió una obra pionera sobre diferentes enfoques del esoterismo. Titulado Tres libros de filosofía oculta (De occulta philosophia), este estudio detalla tres tipos de prácticas mágicas: ceremoniales, celestiales y naturales.

La magia ceremonial deriva de la tradición divina y requería la presencia de una figura piadosa, como un sacerdote, sacerdotisa o chamán. La magia celestial existe en la intersección de los reinos terrestre y cósmico; un ejemplo perfecto es la astrología. Mientras tanto, la magia natural usa hierbas, velas, cristales y piedras para dirigir la energía a través de hechizos.

Pero, ¿qué es exactamente el hechizo? ¿Qué significa dirigir la energía y cómo empezar? No se preocupe. La mejor parte de los hechizos es que funcionan para todos. Esto es lo que todo principiante debe saber al comenzar una práctica mágica, así como consejos y trucos para cultivar sus prácticas en casa.

¿Qué es un hechizo?

El concepto de fuerza vital que fluye se ha explorado en todo el mundo. Se le ha denominado qien la medicina tradicional china, prana en la filosofía hindú y ka en la antigua religión egipcia. Estos nombres describen la esencia de la existencia, una poderosa corriente que anima todas las cosas naturales.

Como ocurre con todas las prácticas de adivinación, los hechizos se basan en la creencia de que dentro de cada individuo hay una cosmología completa que refleja la extensión del universo: el microcosmos simboliza el macrocosmos. Fundamentalmente, hacer hechizos es el arte de identificar, elevar y dirigir su energía. No requiere ningún credo, libro de reglas o algún privilegio especial para hacerlo. De hecho, aunque la mayoría de los practicantes disfrutan usando ingredientes y herramientas en sus hechizos, la única herramienta necesaria es tu intención mágica.

Hacer hechizos es el arte de identificar, elevar y dirigir su energía

Un hechizo es cualquier cosa realizada con intención mágica; mientras tanto, un encantamiento es un hechizo creado con palabras. La única diferencia entre lanzar una moneda, preparar una infusión o levantar un cono de poder, es tu conexión con la acción. Recuerde, los objetos y los rituales son solo conductos de su poder innato. Los objetos en sí mismos no son intrínsecamente mágicos, simplemente ayudan a canalizar su propia energía.

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